En la edad adulta el pie ha alcanzado su pleno desarrollado. La evolución natural del pie conlleva deformidades y dolores a ese nivel, como artrosis, osteoporosis, juanetes, esponlones, etc. Además, la diabetes, las enfermedades degenerativas y los problemas vasculares contribuyen y agravan las alteraciones en los pies. La actuación del podólogo, como profesional especializado en los pies, consistirá en prevenir y tratar todas estas alteraciones.

¿CUÁNDO DEBO IR AL PODÓLOGO?

Como medida preventiva se deben realizar revisiones periódicas, y además cuando aparezcan dolores frecuentes, deformidades, molestias, cansancio excesivo y/o callosidades.

SINTOMATOLOGÍA MÁS FRECUENTE DURANTE LA ETAPA ADULTA

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ACTUACIÓN PODOLÓGICA

  • Soportes plantares personalizados: Para amortiguar, dar estabilidad y confort, repartir presiones y tratar posibles patologías.
  • El calzado: Ha de ser amplio, de material flexible (piel), con tacón de base amplia de 2 a 3 cm, contrafuerte posterior, suela de goma  y buena sujeción.
  • Higiene postural: Llevar a cabo una correcta higiene postural adoptando buenas posturas a la hora de estar de pie, sentada o incluso de agacharse.[clear]

PREVENCIÓN

Es el mejor tratamiento:

  • Acudir al podólogo delante de cualquier síntoma  porque cuanto antes se diagnostique una enfermedad,  mejores serán los resultados del tratamiento.
  • Caminar y hacer ejercicio.
  • Llevar un control de las enfermedades sistémicas (diabetes, vasculopatías) que  puedan afectar a los pies.