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Boca, manos, pies: Qué es, sus causas y síntomas

  • Publicación de la entrada:11/03/2024
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La enfermedad de boca, manos, pies es una infección viral leve y contagiosa muy frecuente en los niños pequeños. En COPOMUR os contamos qué es, cuáles son sus causas y síntomas ¡Sigue leyendo!

Boca, manos, pies: Qué es, sus causas y síntomas

Es muy frecuente en los niños, especialmente los más pequeños, desarrollen un sarpullido en la boca, manos e incluso pies. En estos casos es posible que se haya contagiado de la enfermedad boca, manos, pies, una enfermedad contagiosa e infecciosa originada por un virus. Pese a que es más frecuente en niños menores de 10 años, lo cierto es que cualquier persona puede contagiarse.

La enfermedad conocida como el “boca, manos, pies” es una infección viral bastante común, causada por el virus Coxsackie. Uno de los focos principales está en los pies, por eso debemos acudir al podólogo, quien puede ayudarte a prevenirla desde las primeras fases.

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Causas y contagio

Aunque no se considera una enfermedad grave, la enfermedad boca, manos, pies es altamente contagiosa y notable debido a las lesiones cutáneas que provoca en los pies, la boca y las manos. Por esta razón, se equipara esta enfermedad con otras como la varicela o el sarampión, debido a su impacto y contagio. Sin embargo, existe una distinción clara para evitar confusiones entre estas enfermedades: la ubicación de los brotes.

La enfermedad de boca, manos, pies es de origen viral, lo que aumenta significativamente el riesgo de contagio entre individuos. La transmisión de la infección ocurre principalmente a través de virus que se propagan por vía digestiva durante varias semanas, así como por contacto con manos contaminadas por restos fecales (vía fecal-oral). Este constituye el principal foco de contagio, aunque también pueden producirse casos de transmisión por otros medios, como:

  • Por la saliva: al toser, estornudar, hablar, los niños pequeños al chuparse las manos o los pies…
  • Durante el parto y la lactancia: la madre se lo puede contagiar al bebé.
  • Por contacto directo con objetos contaminados por el virus: suele ser la principal causa en guarderías y escuelas.
  • Contacto con heces de personas infectadas (como bebés).

El verano y el otoño parecen ser las estaciones más propicias para la propagación de esta enfermedad. Por ello, tanto los padres como los profesionales de la guardería y la escuela deben permanecer vigilantes ante los signos de la enfermedad boca, manos, pies. ¿Cuáles son estos signos?

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Síntomas del boca, manos, pies

Los primeros síntomas aparecen al cabo de 3 a 6 días desde que el niño se ha contagiado de la enfermedad, es decir, la primera fase sería el periodo de incubación donde los síntomas todavía no son visibles pero el niño ya se ha contagiado del virus. Fiebre, dolor de garganta, mucosidad… Suelen ser los primeros síntomas de la enfermedad boca, manos, pies. Al principio, podría parecer un resfriado común, pero los siguientes síntomas marcan la diferencia.

  • Sarpullidos, ampollas y lesiones cutáneas en:
    • Boca: en la parte interior de las mejillas, en las encías, a los dos lados de la lengua, en la parte superior de la boca…
    • Manos: en los dedos de las manos, y en las palmas.
    • Pies: en los dedos de los pies, en la planta y, ocasionalmente, en la zona del tendón de Aquiles.
    • De forma secundaria, también pueden aparecer sarpullidos en otras zonas como las piernas, el dorso y pecho, en la espalda, en los glúteos…
  • En los casos más graves de la enfermedad de boca, manos, pies, los síntomas pueden ser más graves:
    • Faringitis.
    • Ampollas en la faringe o pequeñas úlceras.
    • Gastroenteritis.
    • Fiebres muy altas, etc.
  • Malestar General: Algunos pacientes pueden experimentar malestar general, fatiga y falta de apetito.

Para que la enfermedad de boca, manos, pies no se agrave, te recomendamos que acudas a un podólogo, pediatra o médico especialista en este tipo de enfermedades infecciosas. Detectar los síntomas durante las primeras fases es fundamental para que la gravedad de las ampollas cutáneas no se propague a otras zonas del cuerpo, y no provoque otras complicaciones en la salud de los más pequeños de la casa.

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Tratamiento

No existe un tratamiento específico para la enfermedad boca, manos, pies. Generalmente los síntomas suelen desaparecer por sí solos en aproximadamente una semana. Es aconsejable acudir al podólogo para que pueda hacer una valoración de la afectación y síntomas en los pies.

Cuando un niño se contagia de esta enfermedad, puede desarrollar un sarpullido en la zona de los metatarsianos y en la planta del pie. Pero eso no es todo; las uñas de los pies pueden experimentar decoloración, debilitamiento y caída (un fenómeno conocido como onicomadesis) aproximadamente dos o tres semanas después de que la infección haya sido tratada. No obstante, no hay motivo para alarmarse, ya que las uñas tienden a regenerarse por completo en todos los casos.

A pesar de que la enfermedad haya sido superada, es esencial que un podólogo examine regularmente los pies del niño para garantizar que los síntomas no reaparezcan. Con tratamientos eficaces como la quiropodia, el podólogo puede mantener la higiene y salud de los pies del niño, además de recortar las uñas de manera adecuada para promover su crecimiento y total recuperación.

Prevención

Desde el momento del diagnóstico, la enfermedad boca, manos, pies suele curarse en un plazo de aproximadamente 10 días. Si sospechas que tu hijo o hija podría estar padeciendo esta enfermedad, te recomendamos que consultes cuanto antes a tu podólogo o médico especializado para obtener el mejor diagnóstico y tratamiento para los pies, las manos y la boca del pequeño. En nuestra clínica, podemos facilitar su recuperación después de esta infección.

La prevención en el caso de esta enfermedad se centra en practicar una buena higiene, como lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto cercano con personas u objetos infectados. También es importante desinfectar superficies y objetos comúnmente tocados, especialmente durante brotes de la enfermedad.

Es fundamental consultar a un podólogo o médico si se sospecha que el niño o adulto tiene la enfermedad de boca-mano-pie, especialmente si hay complicaciones como deshidratación severa o signos de infección secundaria.

 

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