Correr es una forma de mantenerse en forma, pero sin el calzado adecuado, tus pies pueden sufrir más de lo deseado. En COPOMUR os contamos cómo elegir el calzado ideal para correr y proteger tus pies de lesiones ¡Sigue leyendo!
Índice de contenidos
Cómo elegir el calzado ideal para correr y proteger tus pies de lesiones
Elegir bien tus zapatillas para correr no sólo mejora el rendimiento, sino que reduce el riesgo de lesiones comunes como la fascitis plantar, dolores en la espinilla o esguinces. Toma nota de estos consejos para escoger el calzado más adecuado y déjate asesorar por tu podólogo.
1. Comodidad ante todo
Lo que sugiere la frase «comodidad ante ante todo», es precisamente eso, escoger zapatillas que te resulten cómodas, esto ayuda a reducir algunas lesiones. Aunque el confort no lo es todo, es fundamental tenerlo en cuenta y como primer requisito a la hora de escoger calzado, con el fin de evitar: ampollas, rozaduras y caída en la forma de correr debido a molestias.
2. Ajuste perfecto
Ni muy justo, ni demasiado amplio. Un ajuste adecuado es la clave para prevenir torceduras o esguinces. Observa el espacio para tus dedos que tengan cierto margen (0,5 cm) frente al empeine, y que el talón esté firme, sin deslizar. Estas condiciones reducen el riesgo de lesiones y mejoran la pisada.
3. Conoce tu tipo de pisada
¿Es neutral, pronadora o supinadora? Conocer nuestro tipo de pie y cómo pisamos es esencial para nuestra salud podológica. Una pisada excesivamente pronadora o supinadora puede provocar problemas como fascitis plantar o dolores en la espinilla. Las zapatillas diseñadas para estos patrones incluyen elementos de control de movimiento que ayudan a estabilizar la pisada.
4. Versatilidad para el tipo de terreno
Los modelos adecuados varían también en función del tipo de terreno para el que los necesites, no es lo mismo una zapatilla para correr en asfalto que en tierra:
- Carretera: suelas suaves y flexibles.
- Trail: suelas con mayor tracción y protección.
- Carreras en montaña o largas distancias: modelos con refuerzo y agarre extra.
5. Elementos clave del calzado
Un buen calzado de running debe equilibrar:
- Amortiguación: para absorber impactos y proteger articulaciones.
- Peso: zapatillas ligeras ayudan a prevenir la fatiga.
- Drop (altura entre talón y punta): un drop bajo (menos de 8 mm) favorece una zancada más natural, pero conviene adaptarse progresivamente.
6. Estudio de la pisada
Acude a un centro podológico para una prueba para el estudio de la pisada, es una excelente forma de determinar qué tipo de calzado necesitas para tu salud podológica. Acude a tu revisión podológica para que pueda valorar la salud de tus pies.
7. Rotación y vida útil del calzado
No es recomendable utilizar siempre el mismo calzado. Se debe alternar entre dos pares de zapatillas para permitir que cada una respire y regenere su capacidad de amortiguación. Además, reemplázalas cada 500-800 km aproximadamente, o cuando notes pérdida de soporte o desgaste visible.
8. Prevención de lesiones comunes
Elegir correctamente las zapatillas más adecuadas a tus características a la hora de correr te ayuda a prevenir y protegerte de:
- Fascitis plantar.
- Epindilitis aquílea.
- Fracturas por estrés.
- Síndrome de banda iliotibial.
- Lesiones por sobreuso.
El calzado adecuado te brinda protección, amortiguación, estabilidad y soporte para frenar estas dolencias y otras posibles lesiones.
Escoger bien el calzado que usaremos para correr consiste en combinar ajuste, biomecánica, terreno, amortiguación, cambio de calzado y análisis profesional por tu podólogo de confianza. Siguiendo estos consejos, no sólo maximizas tu rendimiento, sino que es la mejor forma de prevenir posibles lesiones en tus pies. Ante todo, acudir a tus revisiones podológicas es la mejor forma de evitar cualquier problema o lesión en nuestros pies y cuidar de nuestra salud podológica.
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